La frustración con la Justicia de un taxista de Santiago al que le robaron

La frustración con la Justicia de un taxista de Santiago al que le robaron la recaudación del día

«El dinero ya sabía que no lo iba a recuperar, pero al fiscal le faltó reírse de mí por denunciar», se queja Jesús Fernández

SANTIAGO DE COMPOSTELA. LA VOZ DE GALICIA. XURXO MELCHOR.- A Jesús Fernández, taxista en Santiago, un caco le robó la recaudación en la parada de Galeras hace ahora un año. Fue a tomar un café y dejó una ventanilla un poco abierta. El ladrón aprovechó para introducir un gancho, abrirle la puerta y llevarse la bolsa en la que guarda el dinero. En principio pensó que había entre 350 y 400 euros y así lo reflejó en la denuncia que presentó en comisaría, aunque cuando llegó a casa y habló con su mujer se dio cuenta de que había sido más del doble.

Un testigo lo vio todo y enseguida se prestó a declarar en su favor. «Rápidamente se puso a mi disposición y fue dos veces a comisaría para identificar al ladrón y lo hizo sin género de dudas, porque lo vio de cara», explica el taxista. Aquel mal trago no iba a ser el último, para su desgracia. Casi peor iba a ser la experiencia de Jesús Fernández con la Justicia, que asegura que le ha provocado «una gran frustración y enfado».

La mala experiencia se produjo cuando les citaron a él y a su testigo para el juicio por delito leve de hurto que debía celebrarse en un juzgado de instrucción de la ciudad. Ambos se presentaron puntuales a las 11 horas, pero el caco no apareció, algo que es habitual. La vista no pudo celebrarse y el juez le dijo que podía marcharse «pero yo no me quería ir, y les dije a él y al fiscal que lo único que les pedía era que llamaran al testigo para que yo le pudiera dar las gracias por las molestias y que ellos le pidieran perdón por haberle hecho perder tres mañanas [dos en comisaría y una en el juzgado] para nada», explica el taxista.

«Les pregunté si eso era todo, si ya estaba, y el fiscal me dijo medio riéndose que qué esperaba, que si me había creído que iba a cobrar mi dinero»

Entre togas y lenguaje jurídico, Jesús Fernández no acababa de saber qué estaba pasando. «Les pregunté si eso era todo, si ya estaba, y el fiscal me dijo medio riéndose que qué esperaba, que si me había creído que iba a cobrar mi dinero. Yo el dinero ya sabía que no lo iba a recuperar, pero al fiscal le faltó reírse de mí por haber denunciado», asegura.

Eso fue lo que más irritó a este taxista compostelano. «Parece que les moleste que denuncie, pero hay que denunciar todos los delitos porque no es lo mismo que a este ladrón le consten 50 robos que dos, es un deber ciudadano», reivindica.

Ahora, frustrado y confundido, le toca esperar a que la Justicia localice al caco que le birló la recaudación y le puedan sentar en el banquillo. Una vista en la que espera poder contar con un letrado de oficio que le asesore, que va a solicitar al Colegio de Abogados de Santiago.

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