Detenido por robos violentos a taxistas, vulnerables y hoteles y hacerse pasar por policía

Taxis en una parada

 

 

 

 

 

 

 

 

BARCELONA. AGENCIAS.- La Policía de la Generalitat imputa en concreto al detenido un total de siete delitos de robo con violencia o intimidación, delitos de lesiones, usurpación de funciones públicas, hurto, estafas y dos atracos en hoteles del distrito de Ciutat Vella. Según informan este martes los Mossos d’Esquadra, las víctimas eran personas vulnerables o bien por complexión física o por tener edad avanzada, y también cuatro taxistas, a los que robó violentamente.

En dos de los robos, además, el sospecho se hizo pasar por agente de la policía, para ganarse la confianza inicial de sus víctimas.

El detenido, que fue arrestado por agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de Horta-Guinardò de Barcelona, aprovechaba siempre el momento más adecuado para cometer el robo para que la víctima no pudiera defenderse, y no dudaba en provocarlos lesiones si la situación lo requería.

La investigación policial se inició a partir de una serie de denuncias por robos violentos cometidos con características similares, ente el 17 de agosto y el 25 de octubre, y en los que la descripción del autor coincidía en todos los casos.

Las víctimas habían descrito al sospechoso como una persona joven, de entre 20 y 25 años, alto, de aproximadamente 1,80 metros, y que siempre se mostraba muy violento en el momento de cometer los robos.

El detenido cometió el primero de los robos, el 17 de agosto, en un parquin privado del Baix Guinardò, donde robó en otras dos ocasiones en días posteriores, y después prosiguió su actividad delictiva contra taxistas y ciudadanos.

En uno de esos casos en los que robó a un taxista, el detenido se subió al vehículo y dijo ser un agente de los Mossos d’Esquadra e, incluso, mostró una placa identificativa.

El sospechoso le dijo entonces al taxista que lo llevara a la comisaría del distrito de Gràcia, donde se bajó unos minutos, y tras regresar al coche, prosiguieron la carrera, momento que aprovechó el ladrón para sacar una navaja y amenazar a su víctima.

Días después, simuló ser también un agente de los Mossos tras subir a un taxi en plaza Cataluña, a cuyo trabajador robó.

También, se le atribuye un robo con violencia durante las fiestas de la Mercè, cuando asaltó a un peatón que volvía a su casa y le sustrajo el móvil.

Además de estos robos a taxistas y ciudadanos, el detenido también atracó presuntamente en dos hoteles de Ciutat Vella los días 20 de septiembre y 3 de octubre, en los que utilizaba el mismo modus opernadi: ofrecía su ayuda a los turistas que salían de la recepción del hotel para que consiguieran un taxi.

Una vez estos se habían marchado, entraba en la recepción y decía ser amigo de las personas hospedadas en el hotel, para pedir así una copia de la llave de la habitación alegando que habían olvidado alguna cosa en su interior.

Ya dentro de la habitación, robó presuntamente maletas y objetos de valor así como tarjetas de crédito que utilizó para realizar compras fraudulentas. EFE