CiU encara el difícil encaje de la bici y los accidentes de moto

Motos, coches y autobuses aguardan el verde en el semáforo de paseo de Gràcia con Diagonal, el lunes. JOAN CORTADELLAS
  • Trias deberá iniciar el despliegue de la red ortogonal de bus y dar nuevos aires al Bicing
  • BARCELONA. EL PERIODICO.CARLOS MÁRQUEZ DANIEL.- Barcelona ha vivido 32 años bajo el prisma socialista. El sello del PSC, tanto en lo bueno como en lo malo, se distingue en el modelo social y urbanístico de la ciudad, pero está por ver si en materia de movilidad, aspecto quizás más racional y ligado a criterios de eficiencia, coste económico y sostenilibidad, también hay un pensamiento saliente de izquierdas y otro entrante conservador. Barcelona ha vivido unos últimos años marcados por la explosión de la bici, la consolidación de la moto y la llegada titubeante del vehículo eléctrico. Antes fueron el crecimiento del metro, el dibujo de las rondas olímpicas o el nacimiento de las zonas de aparcamiento de pago. ¿Qué futuro trae Xavier Trias en la cartera?
    Con cerca de 21 motoristras accidentados al día y una veintena de pilotos fallecidos cada año, la seguridad de las dos ruedas deberá ser una prioridad para el equipo elegido. En tiempos de Hereu se avanzó, pero la accidentalidad bajó de manera muy tímida (menos del 1% en el 2010) si se compara con el global (más del 7%). Para Lluís Puerto, responsable de seguridad vial del RACC, el principal reto será «reducir la siniestralidad y lograr que desaparezca el binomio de moto y consumo de alcohol», habida cuenta que el 50% de los heridos graves dan positivo. Durante el pasado mandato, CiU defendió, junto al PP, la circulación de motos por el carril bus-taxi. El RACC, consciente de que Barcelona debe encontrar «sus propias soluciones» a falta de referentes, apuesta por la situación de «cierta vista gorda» y de «acuerdo tácito que permite usar estos viales a pesar del veto de la ordenanza».

    ¿CONTRADICCIÓN? / Compartir espacio con los vehículos de TMB puede entrar en contradicción con otro de los objetivos de Trias: aumentar la velocidad comercial del bus, unos raquíticos 12 kilómetros por hora. La idea no es del agrado de Ricard Riol, presidente de la asociación Promoción del Transporte Público, que aboga incluso por vetar a los taxis en aquellos viales en los que el bus pase cada dos o tres minutos. En cuanto a desplazamientos colectivos, todas las esperanzas están puestas en la nueva red ortogonal de 11 líneas horizontales y verticales de bus (Retbus), un acuerdo de todos los partidos que este año debería empezar su periodo de pruebas. «Es el medio que puede captar más clientes y con menor inversión», postula Riol.
    Misma opinión aporta Ole Thorson, presidente de la Federación Internacional de Peatones, que añade la necesidad de dar «prioridad semafórica al transporte público». En su opinión, uno de los principales retos del mandato será la defensa de los que van a pie. «El peatón no se considera como un medio de transporte y no tiene el respeto y la consideración que merece», lamenta. En esta tarea, CiU podría empezar por replantear los carriles bici pintados en las aceras, donde «de ninguna manera debería haber ciclistas, y mucho menos cerca de las fachadas».
    LA IMAGEN DEL CICLISTA / El encaje de la bici será otro de los temas estrella hasta el 2015. El nuevo concejal de Movilidad, Eduard Freixedes, se encargará de diseñar un nuevo concepto de Bicing -Trias llegó a plantear la posibilidad de cambiar todas las bicis por una que represente mejor a Barcelona- y deberá conseguir que la imagen del ciclista, algo denostada, gane respeto y credibilidad. Todo ello se hará, como adelantó el alcalde en campaña, sin necesidad de reducir el número de coches que circulan por Barcelona. «No es tanto la cantidad como lograr que haya más vehículos eléctricos», defendió.

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