El STAC alerta del riesgo de convertir la movilidad en un negocio de fondos de inversión

La decisión de Cabify y Andbank de lanzar un fondo de inversión destinado a financiar licencias VTC ha encendido las alarmas en el sector del transporte de viajeros. La operación, que prevé movilizar millones de euros para impulsar grandes flotas vinculadas a plataformas digitales, supone un nuevo paso hacia la financiarización de la movilidad urbana.

Desde el Sindicat del Taxi de Catalunya mostramos una profunda preocupación ante un modelo que amenaza directamente a miles de autónomos que trabajan cada día en el transporte de viajeros en vehículos de menos de nueve plazas. El riesgo es evidente: que las licencias de transporte dejen de ser una herramienta de trabajo para convertirse en un activo especulativo controlado por grandes fondos de inversión y operadores financieros.

El precedente ya existe en otros sectores estratégicos como la vivienda, donde la entrada masiva de fondos ha provocado concentración, especulación y pérdida de acceso para pequeños propietarios y trabajadores. Ahora, el temor es que ocurra exactamente lo mismo con la movilidad y el transporte urbano.

Mientras miles de autónomos sostienen el servicio con esfuerzo y recursos propios, las grandes plataformas avanzan hacia modelos basados en macroflotas, concentración empresarial y control algorítmico del mercado. Diversos informes ya reflejan el crecimiento acelerado de las licencias VTC y la entrada de grandes operadores financieros en el sector.

Desde el Sindicat del Taxi de Catalunya defendemos que el transporte de viajeros no puede quedar en manos de fondos de inversión cuyo único objetivo sea la rentabilidad económica. La movilidad es un servicio esencial y debe garantizar equilibrio, proximidad y condiciones justas para quienes trabajan en él.

Por ello, advertimos que lucharemos con firmeza para evitar que el sector termine convirtiéndose en otro mercado especulativo. Defendemos un modelo basado en autónomos, pequeñas estructuras y servicio público, frente a la concentración de licencias y poder en manos de grandes corporaciones financieras.

Fuentes: El Economista, El Confidencial, Aragón Digital, La Vanguardia.