Taxistas de Málaga critican las 60 nuevas licencias de taxi accesible por mala planificación y sin consenso.

El Ayuntamiento de Málaga ha recibido autorización de la Junta de Andalucía para crear 60 nuevas licencias de taxi accesible, destinadas a vehículos de cinco plazas más una plaza para personas con movilidad reducida, con el objetivo de incrementar el servicio para este colectivo y cumplir la normativa que exige al menos un 5 % de taxis adaptados.

Sin embargo, desde el sector del taxi en Málaga han surgido críticas y quejas, denunciando que esta ampliación se ha planteado sin suficiente planificación sectorial ni consenso con los profesionales. Según algunos representantes locales, las nuevas licencias no sólo han sido aprobadas sin dialogar adecuadamente con los taxistas, sino que también se ejecutan en un momento en que los titulares de licencias existentes afrontan ya dificultades económicas y de rentabilidad en su actividad diaria.

Los taxistas malagueños señalan que, aunque comparten la importancia de mejorar el servicio para personas con movilidad reducida, la falta de coordinación y transparencia por parte del Ayuntamiento puede generar distorsiones en el mercado laboral del taxi y perjudicar la estabilidad del colectivo. Argumentan que las nuevas licencias deberían haberse diseñado junto con medidas de apoyo, formación y garantía de demanda real, y no simplemente impulsadas desde la administración.

Este malestar sectorial no es exclusivo de Málaga: colectivos de taxi de otras ciudades también han expresado en varias ocasiones la necesidad de que cualquier cambio en las licencias o en la estructura del servicio se haga con diálogo, claridad normativa y criterios que protejan la viabilidad del taxi como servicio público esencial.