Así es el futuro del taxi: coches autónomos en Londres.
Por ahora llevan un conductor de seguridad al volante, preparado para intervenir si es necesario
Los taxis autónomos de Waymo ya circulan por el centro de Londres, pasando incluso junto al Big Ben, como parte de un programa de pruebas previo a su lanzamiento comercial previsto para finales de este año. Se trata del primer despliegue europeo de la compañía estadounidense, que busca adaptar su tecnología a una de las redes viarias más complejas y congestionadas del mundo.
Aunque los vehículos están diseñados para circular sin conductor, por ahora llevan un conductor de seguridad al volante, preparado para intervenir si es necesario. Waymo está recopilando datos reales de conducción en 19 distritos de Londres para aprender los hábitos locales y afrontar retos como el tráfico intenso, las rotondas, los pasos de peatones sin semáforos y el comportamiento imprevisible de los peatones.
Waymo trabaja en estrecha colaboración con el alcalde de Londres y las autoridades británicas de transporte, a la espera de una nueva legislación que permitirá solicitar un permiso para operar un servicio totalmente sin conductor.
“El gobierno está a punto de introducir la normativa que hará posible un permiso de operación comercial sin conductor”, explicó Ben Loewenstein, responsable de políticas públicas de Waymo en el Reino Unido, quien confía en iniciar el servicio para los londinenses este mismo año.
La empresa defiende su historial de seguridad y asegura que sus vehículos registran un 90 % menos de accidentes con lesiones graves y un 92 % menos de atropellos con heridos en comparación con conductores humanos, según datos recopilados en Estados Unidos. Cada coche está equipado con lidar, cámaras, radar y micrófonos, creando una visión de 360 grados que, según Waymo, permite ver y reaccionar mejor que un conductor humano, incluso en condiciones de poca visibilidad.
Actualmente, Waymo opera una flota de unos 1.000 vehículos en San Francisco y alrededor de 700 en Los Ángeles, además de otras ciudades estadounidenses como Phoenix, Miami, Austin y Atlanta. Londres será su primera operación en Europa, mientras que Tokio marca su debut en Asia.
El desembarco de los coches autónomos no convence a todos. La Licensed Taxi Drivers’ Association, que representa a los taxistas del icónico taxi negro londinense, duda de que estos vehículos puedan adaptarse a calles, con peatones que cruzan libremente y desvíos improvisados no siempre reflejados en las aplicaciones de navegación.
Waymo, por su parte, insiste en que no pretende sustituir al taxi negro, sino ofrecer una opción adicional. Reconoce que su servicio será prudente y respetará estrictamente los límites de velocidad, lo que puede no encajar en todos los trayectos, pero confía en atraer a usuarios que priorizan la seguridad o buscan una alternativa diferente. La compañía no ha confirmado precios, aunque adelantó que podrían situarse ligeramente por encima de otros servicios de alquiler privado, dado el uso de vehículos eléctricos de gama alta.
Tras 20 millones de viajes realizados en Estados Unidos, Waymo considera que Londres será el inicio de una nueva fase de expansión global, poniendo a prueba hasta dónde puede llegar la movilidad autónoma en una de las ciudades más exigentes del mundo.

