Los taxis adaptados alertan de la pérdida de rentabilidad por el aumento de los costes.

Profesionales del sector denuncian que las ayudas públicas no compensan el sobrecoste de estos vehículos, imprescindibles para garantizar la movilidad de las personas con discapacidad.

Los profesionales del taxi adaptado advierten de que mantener este tipo de vehículos es cada vez menos rentable debido al incremento de los costes de adquisición, mantenimiento y adaptación. Aunque desempeñan un servicio esencial para las personas con movilidad reducida, aseguran que las ayudas públicas actuales resultan insuficientes para garantizar la viabilidad económica de la actividad.

El caso de Zaragoza refleja una situación que preocupa a buena parte del sector. En la capital aragonesa circulan alrededor de 115 taxis adaptados, una cifra que supera el mínimo exigido por la normativa europea. Sin embargo, los profesionales explican que el aumento de los gastos está reduciendo progresivamente la rentabilidad del servicio, especialmente en un momento de transición hacia vehículos eléctricos, cuya inversión inicial es más elevada.

Los taxistas también denuncian diferencias en las ayudas destinadas a la renovación de la flota. Algunos propietarios aseguran que determinadas condiciones de las convocatorias hacen que reciban subvenciones inferiores a las previstas, pese a que los vehículos adaptados requieren una inversión muy superior a la de un taxi convencional.

El sector insiste en que el taxi adaptado cumple una función social imprescindible, permitiendo los desplazamientos diarios de miles de personas con discapacidad o movilidad reducida hacia centros sanitarios, educativos o de trabajo. Por ello, reclama una revisión de las políticas de apoyo para garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial y evitar que disminuya el número de vehículos disponibles.

Fuentes:

  • Heraldo de Aragón
  • Cadena SER Aragón

Foto Destacada: Sebastián Valencia Pineda